El primero que me conseguí en el camino fue al Robocop europeo. Vestido con un disfraz que asemeja al heroe policía futurista de la famosa saga hollywoodense (pero chaborramente), se encuentra a unos centímetros por encima del suelo montado en una especie de taburete tapado por una manta negra. El mister está totalmente inmóvil, hasta que llega algun transeunte, le pone una moneda, y comienza a moverse, saca su pistola, y se deja fotografiar mientras hace movimientos graciosos. Yo le tomé varias, y hasta lo filme cuando me di cuenta que allí se apreciaría mejor su actuación, pero como que a él no le pareció muy buena la idea.
Mas adelante, me conseguí con un Cowboy, un vaquero. Sus movimientos resultaban graciosos y emulaba un baile de borracho alegrón típico de los Westerns italo/americanos que hace 4 décadas inundaron al género cinematográfico. Estaba maquillado todo como si fuese una estatua de bronce, y por cada movimiento que hacía, generaba un ruido como de metal, como si fuese una estatua oxidada en realidad. Bastante agradable, y se nota que las horas que invierte el tío en maquillarse no son pocas.
Mas adelante, justo en pleno corazón de Sol, estaba una banda de inmigrantes de Europa del Este tocando alguna música representativa de su folklore, mezclada como con una especie de Swing. Sonaban muy bien, eran aproximadamente 6 personas, con acordeón, saxo, trompeta, una pequeña percusión, y otros instrumentos que no se me vienen a la mente en estos momentos. No le tomé fotos, porque no se si se molestarían, y estos no eran un robocop que no podía moverse, además, eran del este de Europa, suficiente razón para no provocarlos.
Me disponía a subir por una calle emblemática del centro, que te comunica con Callao (donde está la tienda de música mas grande de Madrid, el FNAC, y uno de los Corte Inglés mas conocidos), pero había una manifestación en contra de los parquímetros, un tema que está en pleno auge en esta capital.
Después de bordear la manifestación, me topé con uno de los mimos urbanos más característicos de la zona. Es un tío que se queda totalmente inmóvil, y parece la foto de alguien que esta luchando contra una tempestad que lo encara. Siempre me ha parecido tremenda su idea, y como hace para simular su acto.
Como conclusión a esto, puedo deducir que aquí la gente si tiene creatividad para ganarse la pasta. Por supuesto nunca falta el típico hombre pidiendo dinero para su familia, o alguien lamentándose rogando por unas monedas, pero la mayoría buscan una forma creativa para no mendigar. Espero mi tema lo vea alguno de los punketos de semáforo que abundan en Caracas o en mi cuidad natal Valencia, y se den cuenta que no solo lanzando pines pueden conseguir un ingreso para el bolsillo.