The Gift en Madrid.

lunes, 2 de abril de 2007

Los The Gift lanzaron sus álbumes "Vinyl" (1998), Film (2001) y AM-FM (2004) con su propia editora, La Folie-Gift. Tuvieron un gran éxito en Portugal y por eso se convirtieron en un símbolo del "hágalo usted mismo" en el país. Rebosaron salas de espectáculo, actuaron en los mayores festivales y dividieron el palco con Radiohead, Coldplay, Morcheeba, Massive Attack, Air, New Order, The Divine Comedy y Moby. Después del éxito en Portugal cruzaron la frontera para mantener vivo el espíritu del "hágalo usted mismo".

Fuente: http://www.thegift.pt/

The gift es una banda bastante underground para lo mainstream que pudiera ser. Quizás en ello radique mucho el encanto que me cautivó al escucharla por primera vez, hace ya unos 4 años atrás cuando estaba en pleno auge mi espíritu trip-hopero, y me sentí un poco ignorante cuando una banda portuguesa de este género se presentaría en Venezuela y yo no tenía conocimiento de esta. Lamentablemente en esa ocasión, por causas ajenas a mi voluntad, no pude presenciar la voz potente y única de Sónia Tavarez en vivo. Me recuerdo, la entrada en ese entonces costaba unos 16 mil Bs. y se presentaban en la Belle Epoque. Estamos hablando de mediados del 2003.

the giftPor cosas de la vida, mi esposa se enteró por un cartel en la calle que vienen a Madrid a presentar su nuevo disco, "Facil de Entender". Yo ya me había olvidado un poco de The Gift, más que todo porque tengo tiempo sin escuchar aquella música downtempo que era parte obligatoria de mi emepetresteca años atrás. Es cómico, si no hubiese sido por ese cartel hubiesen pasado totalmente desapercibidos para mi, ya que en ninguna de las páginas donde se anuncian los eventos de Madrid sale la noticia. Mas tarde hablando del evento, que teníamos que averiguar bien donde era, etc etc, conseguimos un volante con la información. Ojo, el nombre del nuevo disco, no es en español, en realidad es Portugues.


En fin que, sin pensarlo mucho, al día siguiente nos embarcamos a comprar las entradas. Nada más y nada menos que 10 euros. Si, 10 euros para ver una banda que tenía en una lista de pendientes (en realidad 11, por 1 euro de impuesto). Para mí, valen mucho más que eso, pero yo no me quejaré del precio.



Para quienes no hayan escuchado esta banda, se las recomiendo 110%. Espero que con esta entrada en mi blog logre dar a conocer a alguien más sobre ellos. Les coloco par de videos sacados de thegiftvibration.com en su zona multimedia los cuales están colgados en youtube.

The Gift - ok! do you want something simple?

Enlace del video.

The Gift - Music

Enlace del video.


Mis canciones favoritas de the Gift son "Me, myself and I" y "The difference between us", ambas del disco Film.

Otros enlaces recomendados:
- Blog de The Gift.
- The Gift My Space.

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Cuidado y te machucas las...

jueves, 29 de marzo de 2007

Cosas como estás son inentendibles...

lunes, 26 de marzo de 2007

...en un país del 1er. mundo.

La culpa de la poca accesibilidad a una vivienda en España, ¿de quien es?...¿sueldos bajos, precios inflados, mala política?...¿o habitantes conformistas?.

No me gusta meterme en la política de aquí, pero definitivamente algo se ha estado haciendo mal desde antes y esto es una consecuencia directa.

Existen planes en particular para que los jovenes adquieran vivienda con ciertas facilidades, pero estos resultan una completa lotería, y obviamente no alcanzan a cubrir las necesidades reales cuantitativas de la situación actual.

También hay que admitir que muchos se quejan pero no se esfuerzan ellos mismos en buscar mejorar su situación, queriendo que las cosas les sean exageradamente fáciles, le caigan del cielo. Yo se que a mis padres les costó una y parte de la otra pagar una vivienda, sacrificios de años, privaciones. Y es que comprar un aposento propio no es sencillo. La cuestión es no llegar ni a un extremo ni al otro.

No quiero que me regalen nada, pero tampoco quiero cosas imposibles.

Dilemas laborales.

Últimamente me he sentido un tanto obstinado en el trabajo. No es que tenga demasiada carga, ni que me obliguen a quedarme hasta tarde (ya que por mi master salgo mas temprano que los demás...claro, también me pagan menos que los demás por eso), sino que quizá este culminando otro ciclo.

Me explico: Yo trabajo en consultoría, es algo que decidí entrar hace ya casi unos 3 años porque se me presentó la oportunidad, y se veía interesante. En la consultoría, uno no tiene mucho contacto directo con el cliente, al menos no en el área en la cual me desempeño. No puedes identificarte con él, no conoces gente a la cual trabajas, y solo te limitas a un grupo reducido de personas las cuales conforman tu equipo del día a día. Además, en el mundo de la consultoría hay muchísima guerra sucia entre diversas consultoras, y es muy común que cuando empieces a hacer amigos, estos se vayan marchando paulatinamente porque consiguen mejores proyectos y ofertas laborales con la competencia. En definitiva, es un mundo muy movido.

Como me ha tocado trabajar en diversidad de clientes, nunca he pasado demasiado tiempo trabajándole a uno solo en particular. Al principio, estuve año y medio en un mismo cliente, y me sentía ermitaño, me conocía absolutamente los procesos de la empresa, todos los posibles conflictos y me encontraba totalmente aburrido, ya que era un proyecto de estabilización, nada de implantación, nada nuevo iba a ocurrir. Sin embargo, durante ese año y medio frecuentemente resolvía problemas para otros 3 clientes, y a veces tenía que viajar hacia sus instalaciones, y al menos eso me hacia cambiar de ambiente uno que otro día. Luego, los proyectos siguientes a los cuales he trabajado, no he pasado mas de 6 meses en una misma instalación o puesto de trabajo. Eso me gusta, porque me considero una persona de ciclos, ofrezco mis conocimientos, me retroalimento de cada caso que me llega, y casi siempre cuando ya no tengo mucho que aprender, me terminan cambiando a otro cliente, o yo termino cambiándome de consultora.

El caso es que de alguna forma siento que estoy cumpliendo un ciclo aquí en mi actual trabajo. Ya varias amistades que había creado en mi equipo se han marchado, bien sea porque la consultora actual los ha movido o porque han conseguido mejor remuneración en otro lado. Casualmente llevo 5 meses y algo más en este cliente, pero me han movido físicamente un par de veces de mi puesto de trabajo. No hay nada que malinterpretar, hasta ahora me siento cómodo con el ambiente laboral, con mis compañeros, con el cliente, pero no del todo con mi proceso de aprendizaje. Aunado a esto, como estoy en una situación de estabilización como inmigrante, me conviene quedarme mas tiempo aquí para poder hacerme un curriculum algo estable en España, y así poder mostrar constancia y que mi trabajo es bueno a la hora de que me decida marchar a otra consultora (sencillo: si soy nuevo aquí, nadie conoce mucho mis experiencias pasadas ni las consultoras venezolanas, y si muestro que duré poco en una consultora, pueden pensar que ha sido por algún conflicto o porque no di la talla, aunque tenga recomendaciones). Eso en cierta forma me hace sentir atado, e impotente en cuanto a las otras oportunidades. Aparte quiero darle el grado de beneficio de la duda a la consultora a la cual me desempeño en la actualidad, ya que se han portado muy bien conmigo al contratarme estando en un proceso de trámites y confiando en mi palabra.

Un lado de mi persona es bastante conservadora. Quiere quedarse, establecer una raíces en donde me encuentro, arriesgar sueldo por estabilidad, seguridad, y comodidad (comodidad al ya conocer al cliente y saber afrontar rápidamente las incidencias), pero por otro lado, la personalidad que odia la rutina y necesita los cambios me está dando curro. Sumado a esto, tengo una opinión bastante diferente a la mía por parte de un amigo. El lleva ya en España unos 4 años, y no le ha ido nada mal a mi parecer. El me recomienda que me quede aquí, y que poco a poco progrese y vaya escalando, y que los bajos sueldos en España son comunes y que demuestre lo que se aquí y posiblemente me aumenten más. La cuestión es que el no se desempeña en mi área informática precisamente, su experiencia laboral quizá no podrá ser comparada con la mía ya que en estos momentos lo que yo hago está en una demanda muy creciente aquí (así como también en Venezuela) y puedo darme quizás el lujo de soñar con un sueldo que muchísimos españoles ni se imaginan obtener ni de aquí a 10 años.

La mayor inquietud que tengo, ya viene dada por el efecto de los Mileuristas. Aquí en España hay muchísimos cargos mal pagados, gente con muchísimos años de experiencia y siguen ganando una m* de salario. Entonces, si sigo el consejo de mi amigo, posiblemente me quede mileurista ya que si un español (el cual aquí posee ciertas ventajas a la hora de sueldos comparado con un inmigrante) no puede ser capaz de conseguir que una empresa le pague dignamente, aún demostrando por años lo que sabe, nada me asegura que lo hagan conmigo. Y la experiencia previa en Venezuela que tengo, es que si quiero algo mejor, me tengo que arriesgar y salir a buscarlo. La diferencia ahora es que estoy en suelo extranjero, no me puedo dar el lujo de arriesgarme mucho, y que tampoco conozco aún del todo la movida y como puedo manejarme para exigir mas.

Ya veremos quien gana entre el conservador y el arriesgado (por ahora van 1-31), no se para quien juega en estos momentos Ronaldinho.

1.
Conservador:
-Rechazar oferta de trabajo en México.

Arriesgado:
-Irme a Ccs. a trabajar de un día a otro.
-Casarme tan joven.
-Probar suerte en otro país.


Travesía por la Italia Meridional (4ta parte): Ciao, Napoli.

viernes, 23 de marzo de 2007

centro historicoRegresamos de Pompeya. Algo extenuados, no es fácil caminar por 5 horas seguidas por las ruinas de dicha ciudad, bajo el sol. Nos quedaba poco tiempo ya en Nápoles, partiríamos al día siguiente a las 12 del mediodía, así que no podíamos ponernos a inventar mucho. Esa noche fue tranquila. Paseamos un rato por una zona céntrica de la ciudad, para luego decidir marcharnos temprano al albergue. Compramos un vino de la Región de Campagnia y un buen queso mozzarella de bufala, especialidad de la zona. Relajados, nos sentamos en la zona de recepción del albergue y nos dispusimos a jugar unas partidas de ajedrez, comiendo mozarella y bebiendo un excelentísimo vino tradicional que nos vendieron por litro: 2 euros el litro, je.

La Galería de Nápoles La Galería de Nápoles piazza jugando ajedrez


Bueno, era ya el día de partida. Solo tendríamos chance de conocer una cosa, no podíamos extendernos mucho. Nos quedamos con la curiosidad de la vista de Nápoles desde el Castel Sant Elmo, recomendado por Antonio el mesero de la pizzería. Así que, nos levantamos bien temprano y nos dispusimos a llegar a dicho Castillo. Fue una lastima que Nápoles haya amanecido nublado, le quitaba un poco de belleza al ambiente de la costa y ponía muy fría la ciudad, temperaturas bajas. Sin embargo, no fue impedimento para seguir lo que nos trazamos.

¿Como llegar? Nápoles posee solo 2 líneas de metro, además de un sistema de transporte llamado "Furniculare". Si, eso mismo. Ni p* idea de que era, y eso era lo que debíamos conseguir para llegar al castillo. Después de guiarnos por instinto y por preguntarle a cuanto se nos atravesara en el camino, logramos llegar a la estación del Furniculare. Resultó ser una especie de "metro" inclinado en un ángulo de 45% aproximadamente, sin embargo, no era impulsado eléctricamente por el mismo (como el metro) sino por un mecanismo de poleas, como un teleférico. Era un teleférico con rieles, para medianamente describirlo. Disculpen mi ignorancia, pero particularmente yo no conocía de la existencia de este medio de transporte.

entrada del CastelLlegamos a la estación del Castillo. Caminamos y caminamos, hasta que comenzamos a ver la muralla, y la vista de la ciudad ya desde abajo era hermosa. Llegamos como a las 7:30 y estaba cerrado aún, así que nos toco dar otra vuelta buscando donde comer para hacer tiempo. Volvimos a las 8, y al parecer la entrada constaba de un tour que comenzaba desde un museo que quedaba al lado y luego con esa misma entrada pasabas a ver el castillo, cuartos, bla bla bla, y la vista. A nosotros nos interesaba la vista, no disponíamos del tiempo necesario para ver todo el recorrido. así que, nuevamente la hospitalidad típica napolitana se hizo notar: Nos dejaron pasar totalmente gratis para poder apreciar la vista y así poder irnos rápido de regreso al centro de Nápoles.



Por un descuido de mi parte borré el video que había filmado desde varios ángulos del castillo, aún me estoy lamentando, ya que a pesar de que las fotos salieron bien, no son suficientes para mostrar la grandeza de esta ciudad llena de mezcolanzas y ambientes contrastantes.

Bajamos, nos dirigimos al Aeropuerto, y por retraso de nuestro vuelo Nápoles-Milán, perdimos la conexión Milán-Madrid, y eso nos dio la oportunidad de conocer un poco de Milán. Pudimos descubrir que es cierto, la diferencia entre La Italia del Sur y la del Norte es abrumadora, parecen dos naciones totalmente diferentes, del Cielo a la Tierra. Milán, todo ordenado, árboles bien cuidados plantados en todos lados, calles perfectas. El recorrido del aeropuerto de Milán hasta la ciudad como tal era larguísimo, 1 hora aproximadamente, y en todo el camino te sentías como si estuvieras en Canadá (por los miles de árboles alrededor, zona boscosa, todo perfectamente cuidado), o en Suiza. Es más, se apreciaban los Alpes Suizos en el horizonte.

Y pues, si, la diferencia era del cielo a la tierra, y lamentablemente en la gente también. No me gusta mucho hablar mal de nadie, al menos no quiero hacerlo públicamente por este espacio, así que solo me remitiré a decirles que entre la gente napolitana y la milanesa hay un trecho que jamás podrán cruzar estas últimas. No me quedó absolutamente nada constructivo de esa sociedad, y aún no entiendo como los familiares de mi esposa que nos recibieron (muy amables por cierto, se portaron muy bien), aguantan vivir entre tanto Gucci, Versace y Praga.

Ya para concluir, solo tengo que decir que este viaje será algo que definitivamente nunca olvidaré. Tanto así, que estoy barajeando la idea de irme a vivir una temporada a Italia, buscando un equilibrio entre el orden de Milán, y la alegría de los napolitanos. La sangre llama, y a mi me llamó un montón (mi esposa esta preocupada, ya ni sabe a donde la arrastraré :p). Bella tierra, Bella Italia.